Uno de los conceptos más interesantes con el que me topé cuando empecé a interesarme por el desarrollo personal fue el de los valores.
La idea de que tus valores representan aquello que es verdaderamente importante para ti, y que identificar los tuyos puede traer una gran claridad a tu vida me pareció súper potente.
Sin embargo, cuando me puse a investigar más sobre el tema, todo lo que encontré me pareció poco práctico.
Sí, había autores que te daban una lista larguísima de valores y te decían que subrayases aquellos que considerases más importantes para ti.
Pero por algún motivo, cuando hacía este tipo de ejercicios nunca quedaba 100% satisfecho con el resultado.
Y lo peor de todo es que ningún artículo ni ningún libro explicaba claramente cómo podía usar esos valores que había seleccionado para mejorar mi día a día, que al final es lo que yo buscaba.
Por suerte, todo esto cambió en 2017 cuando conocí a David Alonso, el último invitado que ha pasado por mi podcast.
David me contó que era coach personal y que, junto a su socio Simon Dolan, había creado una metodología para trabajar con valores basada en más de 40 años de investigación y una herramienta para aplicar esa metodología de una manera sencilla y divertida.
Y en cuanto me explicó en qué consistía todo, supe que había encontrado lo que llevaba años buscando.
Gracias al trabajo de David y de Simon, por fin puedo decir que tengo un método que funciona para identificar mis valores personales, y sobre todo que sé qué es lo que debo hacer para incorporarlos en mi vida.
Y cómo lo que he aprendido de ellos me ha ayudado tanto, hoy quiero compartirlo contigo.
Más concretamente, a continuación voy a explicarte…
- Qué son los valores (mi propia definición) y por qué son importantes
- Cuál es mi método favorito para identificar tus valores personales
- Cómo aplicar ese método paso a paso
- Y cómo utilizar los valores para llevar una vida plena
Este es el artículo que me hubiese gustado leer a mí hace años, así que espero que te guste 😊
NOTA: Aunque la mayoría de ideas que voy a compartir a continuación se basan en el trabajo de David Alonso, no dejan de ser mi manera particular de entender y usar los valores. Por ese motivo, es posible que en algunos casos no coincidan al 100% con el método de David o con su opinión.
Índice
Qué son los valores personales
Si buscas en Internet el significado de la palabra «valores», encontrarás definiciones como esta:
«Los valores son aquellos principios, virtudes o cualidades que caracterizan a una persona, una acción o un objeto que se consideran típicamente positivos o de gran importancia por un grupo social.»
O como esta otra:
«Los valores son aquellas pautas que establece cada individuo a fin de adecuarlas a su estilo de vida, definir su personalidad, cumplir metas, satisfacer necesidades y seguir una lista de acciones positivas.»
Personalmente, estas maneras de explicar qué son los valores me parecen demasiado complejas, abstractas y –en mi opinión– poco acertadas.
Por eso, me gustaría empezar este post compartiendo contigo mi manera de entender este término.
Para mí, los valores no son más que palabras que representan cualidades personales o aspectos de la vida.
Por ejemplo, el honor, el respeto o la generosidad son valores.
Pero también lo son la puntualidad, la determinación o el tener dinero.
Además de eso, hay 3 características importantes que tienen los valores y que debes conocer:
1. Los valores no tienen un significado objetivo. En vez de eso, cada uno de nosotros les asignamos nuestro propio significado en función de nuestras creencias y experiencias personales.
De ahí que lo que tú entiendes por «justicia» probablemente sea distinto de lo que entiendo yo, y muy diferente de lo que entiende un chino.
2. Los valores no tienen un significado estático. Como lo que representan depende de nuestras creencias, el significado de que le damos a nuestros valores va evolucionando según vamos acumulando nuevas experiencias y nuestras creencias van cambiando.
Por eso, la amistad no representa lo mismo para ti ahora que cuando tenías 13 años, ni entiendes la salud igual antes y después de superar un cáncer.
3. Los valores no son algo que «tengas o no tengas». Es decir: es incorrecto afirmar que «tienes» el valor creatividad pero «no tienes» el valor respeto.
Puedes decir que un valor está más presente o menos presente en tu día a día. O que es más o menos importante para ti en este momento de tu vida. Pero la realidad es que todos los seres humanos «tenemos» todos los valores, porque todos significan algo para nosotros y por lo tanto tenemos una relación con ellos.
Incluso una persona que sea muy egoísta «tendrá» el valor generosidad. Otra cosa es que debido a sus creencias o sus experiencias personales no la practique porque no lo vea necesario.
Para entender mejor lo que te he explicado, puedes imaginarte los valores como carpetas de tu ordenador, que es una metáfora que David Alonso utiliza mucho.
Cuando naces, el «sistema operativo» de tu cerebro viene con una carpeta vacía para cada valor: una para la amistad, otra para la cooperación, otra para la determinación…
Y según vas haciéndote mayor y viviendo experiencias, vas guardando en cada una de esas carpetas las distintas creencias que tienes sobre los valores que representan.
Por ejemplo, si cuando eres pequeño tus padres te dan mucha caña para que saques buenas notas, es posible que añadas a la carpeta «éxito escolar» el archivo «sacar buenas notas es necesario para tener éxito en la vida».
Mientras que si un día le haces un favor a un amigo que lo está pasando mal y unos meses más tarde tú necesitas ayuda y ese mismo amigo pasa de ti, puede que acabes creando en la carpeta «generosidad» el archivo «si eres generoso los demás se aprovecharán de ti», y en la carpeta «amistad» el archivo «incluso tus mejores amigos te la pueden jugar cuando menos te lo esperas».
Al final, lo importante es que entiendas que tu disco duro viene «de fábrica» con carpetas para todos los valores, que el significado de cada valor depende de los archivos que tengas dentro de su carpeta, y que ese significado irá cambiando según añadas, elimines o modifiques esos archivos.
Para qué sirven los valores personales y por qué es importante que conozcas los tuyos
Ahora que ya sabes qué son los valores, hablemos de para qué sirven y de por qué es tan importante que sepas cuáles son los tuyos.
En primer lugar, quiero dejar claro que cuando alguien habla de «conocer», «descubrir» o «identificar» tus valores, a lo que se está refiriendo realmente es a «identificar aquellos valores que son más importantes para ti», también conocidos como «valores principales» o «valores fundamentales».
Y es que, como te expliqué antes, los valores no son algo que se tenga o no se tenga ni que haya que descubrir, sino que son los que son, y todos tenemos una relación diferente con cada uno de ellos.
Por lo tanto, lo interesante es saber qué significa para ti cada valor y cuáles son los más importantes en este punto de tu vida.
Pero… ¿por qué es útil conocer esto?
Muy sencillo:
Porque tus valores te indican tus prioridades y, por lo tanto, cómo deberías vivir.
Date cuenta de que vivimos en un mundo con infinitas posibilidades.
A lo largo de nuestra vida tenemos que tomar millones de decisiones sobre qué hacer y cómo invertir nuestro tiempo, energía y dinero.
El problema es que no siempre es fácil saber qué es lo correcto:
- ¿Qué tipo de trabajo es el que más te conviene?
- ¿Deberías ceder en un conflicto determinado con tu pareja, o ser firme con tu postura?
- ¿Cuánto tiempo deberías dedicarle a tu carrera profesional, cuánto a tus amigos y cuánto a tu familia?
La respuesta correcta a estas preguntas es diferente para cada persona, y dependerá de cuáles sean tus prioridades.
Es decir, de tus valores.
Porque al final vas a evaluar tu propia vida en base a eso.
Si para ti es muy importante la honestidad pero trabajas para una empresa que engaña a sus clientes, te sentirás mal contigo mismo.
O si eres una persona que considera que la amistad es fundamental pero apenas pasas tiempo con tus amigos, tendrás una sensación de vacío.
Por el contrario, si valoras la libertad y el respeto al medioambiente por encima de todo, y creas un proyecto sobre reciclaje que te permite trabajar desde casa con tus propios horarios, seguramente te sientas feliz y motivado.
Y es que cuando tus acciones están alineadas con quien tú eres y lo que es importante para ti, todo funciona.
Sin embargo, cuando existe una incongruencia entre tu comportamiento y aquello que más valoras, es cuando empiezan los problemas.
Por eso es tan importante que conozcas tus valores principales.
Cómo identificar tus valores fundamentales (sin usar una lista de valores)
Cuando se trata de identificar tus valores fundamentales, la mayoría de artículos, libros y expertos proponen el mismo método:
Te dan una lista más o menos larga de valores, y te dicen que los leas uno a uno y elijas aquellos que consideres más importantes para ti.
En mi caso, he probado esta estrategia varias veces.
Y aunque me ha servido y he acabado seleccionando varios valores, el método nunca me ha terminado de convencer por varios motivos:
- Las listas variaban mucho de experto a experto, y eso me generaba todo tipo de dudas: ¿Cuál era la lista correcta? ¿Por qué las listas incluían esos valores y no otros? ¿Y si un valor importante no estaba en la lista que había elegido usar?
- Algunas listas eran demasiado largas. Por ejemplo, esta de Steve Pavlina que usé en alguna ocasión tiene más de 400 valores diferentes, muchos de ellos sinónimos entre sí. Al menos a mí, me resulta bastante aburrido leer una lista de más de 400 palabras, sean las que sean, y cuando iba por el valor 100 estaba ya hasta las narices.
- No conducía a una reflexión profunda. Me limitaba a elegir los valores que me parecían más interesantes o que más me llamaban la atención de la lista, pero no me detenía a pensar en qué significaban esos valores para mí ni en por qué había elegido esos en vez de otros diferentes.
Durante varios años, estuve buscando sin éxito mejores formas de identificar mis valores.
Hasta que en 2017 tuve la suerte de conocer a David y me habló de «El valor de los valores».
El valor de los valores

El valor de los valores es la herramienta más efectiva que he conocido hasta la fecha de identificar tus 5 valores principales.
Se trata de un juego creado por Avishai Landau y Simon Dolan, el socio de David Alonso, y se compone de 51 cartas muy bonitas, cada una de las cuales representa a un valor.
El juego se utiliza de la siguiente manera:
- Barajas las 51 cartas de valores y las pones en una mesa bocabajo
- Sacas las 5 primeras cartas y las pones bocarriba delante de ti, de manera que puedas ver el dibujo y el nombre del valor. Estas 5 cartas representan tus 5 valores fundamentales
- Sacas una nueva carta del montón que está bocabajo, le das la vuelta y te preguntas:
- ¿Qué significa este valor para mí?
- ¿Es este valor más importante para mí en este momento de mi vida que alguno de los 5 valores que he seleccionado hasta ahora como mis valores fundamentales?
- Dependiendo de tu respuesta a la última pregunta, haces una u otra cosa:
- Si consideras que el nuevo valor que has sacado NO es más importante para ti que ninguno de los 5 valores que tienes delante tuyo, pones esa carta a un lado en lo que llamaremos la pila de descartes
- Si por el contrario consideras que SÍ que es más importante que alguno de los 5 valores que tienes bocarriba, pones la carta del valor que te parezca menos importante de los 5 en la pila de descartes, y la sustituyes por la carta que acabas de sacar
- Repites el proceso con todos los valores del juego hasta que no quede ningún valor sobre el que no hayas reflexionado
Al terminar, tendrás tu lista de 5 valores fundamentales.
Por ejemplo, estos son los míos:
Como ves, la mecánica del juego es súper simple, pero funciona muy bien por varios motivos.
1. Sólo puedes elegir entre 51 valores
Mientas que las famosas listas de valores pueden incluir hasta 500 valores diferentes, el juego de “El valor de los valores” se limita a 51 valores.
Esto simplifica tremendamente el proceso de identificación de tus valores fundamentales, ya que evita que te vuelvas loco leyendo y reflexionando sobre cientos de palabras diferentes, muchas de las cuales son sinónimos entre sí.
Además, los 51 valores que incluye el juego no están elegidos al azar, sino que son los 51 valores universales que Simon Dolan identificó después de más de 15 años de investigación: valores que son fáciles de entender y de poner en práctica en cualquier parte del mundo y en cualquier cultura, no sólo en España.
Dicho esto, como los valores son algo muy personal el juego incluye 3 cartas de comodín, de manera que si después de reflexionar sobre todos los valores sigues echando en falta alguno que consideras muy importante puedas añadirlo a tus 5 valores fundamentales.
2. Distingue entre 3 tipos de valores
En “El valor de los valores”, cada valor tiene un color que indica a qué categoría pertenece.
Y es que, después de años de estudio e investigación, Simon Dolan llegó a la conclusión de que existen 3 tipos de valores:
- Valores ético-sociales (azules). Tienen que ver con cómo nos relacionamos con los demás y con nuestro entorno. Son los valores que normalmente le vienen a la mente a la gente cuando piensan en valores, y lo que en nuestra cultura solemos llamar «valores humanos». Por ejemplo: honor, justicia, generosidad…
- Valores emocionales-de desarrollo (verdes). Tienen que ver con nosotros mismos. Son los valores que representan nuestras cualidades, emociones, sentimientos y nuestro desarrollo personal. Por ejemplo: creatividad, autoestima, libertad…
- Valores económico-pragmáticos (rojos). Tienen que ver con el plano material. Son los valores que nos ayudan a «poner los pies en la tierra» y a «hacer lo que tenemos que hacer» para conseguir nuestros objetivos. Mucha gente no piensa en ellos como valores, pero también lo son. Por ejemplo: liderazgo, organización, pragmatismo…
Esta clasificación es lo que Simon denomina “el modelo triaxial de los valores” y, como te mostraré más adelante, hace que los valores tengan una utilidad práctica aún mayor de la que ya tienen por sí solos.
3. Te obliga a hacer una reflexión profunda
Posiblemente, lo más interesante de “El valor de los valores” y lo que hace que funcione tan bien es que te obliga a hacer una verdadera reflexión sobre qué valores son más importantes para ti.
Cuando identificas tus valores fundamentales usando una lista, los vas seleccionando sin pensar demasiado en ellos y sobre todo sin contrastarlos entre sí.
Sin embargo, cuando usas el juego, su propia mecánica te obliga a preguntarte qué significa cada valor para ti.
Y más importante todavía: te obliga a confrontar valores y a reflexionar sobre por qué un determinado valor es más o menos importante que otros en este momento de tu vida.
En mi experiencia, el resultado final es mucho más satisfactorio.
Digamos que entiendes mejor el motivo por el que has seleccionado esos valores y no otros, y eso hace que los sientas «más tuyos».
4. Es divertido
El hecho de que puedas identificar tus valores principales jugando, y de que cada valor esté representado por una carta que puedes tocar y que además tiene una ilustración súper chula, creo que es un gran punto a favor de “El valor de los valores”.
En mi opinión, trabajar con valores debería ser entretenido, y estar media hora subrayando palabras en una lista interminable difiere mucho de lo que yo entiendo por diversión.
Cómo usar tus valores fundamentales para mejorar tu vida
Si has llegado a este punto, ya sabes cómo identificar tus valores fundamentales.
Y aunque eso está muy bien, seguramente te estés preguntando que qué es lo que puedes hacer con ellos.
La mayoría de libros y artículos se limitan a decirte que apuntes tus valores en un lugar visible para «tenerlos presentes en tu día a día».
El problema es que esto no es muy útil.
¿Qué significa «tener tus valores presentes»?
Pero sobre todo: ¿cómo se hace?
Mi obsesión siempre ha sido entender cómo puedo usar los valores para mejorar mi vida.
Y por suerte, el trabajo de David Alonso también me ha ayudado con esto.
Aquí tienes un resumen de mis aplicaciones prácticas favoritas.
Aplicación práctica #1: Identificar y corregir incongruencias en tu sistema de valores
Simon Dolan empezó a investigar sobre los valores en 1976, mientras realizaba su doctorado en Psicología del Trabajo en la Clínica Mayo de Minnesota.
Allí se dedicó a analizar los casos de personas menores de 50 años y sin antecedentes médicos previos que habían sufrido infartos al corazón, y lo que descubrió fue que más del 90% de esos infartos estaban vinculados al trabajo y, más concretamente, que estaban vinculados al estrés.
Es posible que esto no te sorprenda.
Al fin y al cabo, todos sabemos que el estrés es malo y causa todo tipo de problemas.
Sin embargo, lo verdaderamente interesante no es esto, sino la conclusión a la que llegó Simon sobre el origen de ese estrés y que resumió brillantemente con esta frase:
«El estrés es el resultado de la incongruencia en tu sistema de valores»
Es decir, que cuando tus acciones no están alineadas con aquello en lo que crees, tu cuerpo genera estrés.
Y que ese estrés se manifiesta primero en forma de sensaciones negativas como vacío interior, insatisfacción, etc., pero puede acabar provocándote una enfermedad grave o incluso la muerte.
Como ves, ir en contra de tus valores no es ninguna tontería.
Por ese motivo, la principal aplicación práctica de los valores debería ser siempre la de identificar y corregir cualquier incongruencia entre lo que haces en tu día a día y aquello que es importante para ti.
De esta manera, no sólo eliminarás esas emociones negativas que te comentaba antes y evitarás sustos mayores, sino que tu vida se convertirá en una fuente de satisfacción.
Cómo identificar y corregir incongruencias en tu sistema de valores
- Usa “El valor de los valores” para identificar tus 5 valores fundamentales
- Ordena tus 5 valores principales del más importante al menos importante
- Dale a cada uno de esos 5 valores una puntuación del 1 al 10 en función de tu grado de satisfacción, es decir, de cómo de presente consideras que está ese valor en tu vida
- En base a las puntuaciones que has asignado, identifica el valor principal que necesita más atención en este momento
- Haz una lista de posibles acciones para mejorar su puntuación
- Selecciona la acción que más impacto va a tener en tu grado de satisfacción con el valor que estás trabajando, y establece un plan de acción para realizarla o para incorporarla en tu vida
- Repite el proceso hasta que tus 5 valores principales tengan una puntuación de 7-8 o superior
Aplicación práctica #2: Identificar y corregir desequilibrios en tu modelo de valores
Antes te hablaba de que Simon Dolan creó el modelo triaxial de los valores, que agrupa los valores en tres categorías:
- Valores ético-sociales, que son los valores que tienen que ver con tu relación con los demás. Por ejemplo: lealtad, integridad, respeto al medioambiente…
- Valores emocionales-de desarrollo, que son los valores que tienen que ver con tu relación contigo mismo. Por ejemplo: libertad, paciencia, divertirse…
- Valores económico-pragmáticos, que son los valores que tienen que ver con tu relación con el mundo material. Por ejemplo: determinación, austeridad, seguridad…
Aunque mucha gente sólo considera importantes los valores ético-sociales, que son los que tienen que ver con cómo nos relacionamos con otras personas y con nuestro entorno, la realidad es que todos los tipos de valores son importantes.
Por eso, si sólo pones tu foco en una de las 3 categorías y dejas desatendidas las demás, puedes generar desequilibrios en tu vida que te traigan problemas.
Por ejemplo…
- Si tus 5 valores principales son valores ético-sociales, es posible que seas una persona que sólo vive para ayudar y servir a los demás, pero que te hayas olvidado de ti mismo
- Si tus 5 valores principales son valores emocionales-de desarrollo, puede que los demás te perciban como alguien muy despistado, que sólo piensa en sí mismo y en su propia felicidad, pero que se olvida de los demás y nunca acaba lo que empieza
- O si tus 5 valores principales son valores económico-pragmáticos, quizá seas una persona híper-productiva y trabajadora, pero que sin darte cuenta se está comportando como un robot sin sentimientos al que no le importa nada ni nadie que no tenga que ver con ganar dinero y alcanzar el éxito profesional
Es importante que entiendas que esto son sólo algunas posibilidades, pero no es algo matemático.
El modelo triaxial de los valores no tiene como objetivo diagnosticar nada ni existe una combinación de valores que sea la «correcta».
De hecho, puede ocurrir que tus 5 valores fundamentales sean valores ético-sociales, por ejemplo, y que estés feliz de la vida porque eres una persona con una gran vocación hacia los demás (por ejemplo, un misionero).
La idea del modelo triaxial de los valores es darte una «foto» del momento de tu vida en el que estás ahora mismo para que puedas entender mejor lo que te pueda estar pasando y a partir de ahí empieces a tomar decisiones.
Esa es la verdadera meta.
Cómo identificar y corregir desequilibrios en tu modelo de valores
- Usa “El valor de los valores” para identificar tus 5 valores fundamentales
- Fíjate en el color de esos 5 valores. ¿Cuántos son valores ético-sociales (azules), cuántos son valores emocionales-de desarrollo (verdes) y cuántos son valores económico-pragmáticos (rojos)?
- Reflexiona sobre la distribución de tus valores principales y sobre el impacto que ha tenido o que puede estar teniendo en tu vida actual
- En caso de que tu modelo de valores no te esté llevando a la vida que quieres, puedes cambiar uno de tus valores principales por otro que consideres que necesitas más en este momento, y diseñar un plan de acción para empezar a integrar ese nuevo valor en tu vida
Aplicación práctica #3: Tomar decisiones difíciles
Elegir entre varias opciones cuando una es buena y el resto son malas es muy sencillo.
Escoges la buena y ya está.
El problema viene cuando tienes que tomar una decisión importante y ninguna de las opciones es claramente superior a las demás, sino que todas tienen sus pros y sus contras.
Por ejemplo, imagínate que te ofrecen un puesto de director de sucursal en tu empresa.
El nuevo rol significaría un aumento de sueldo del 50%, y la posibilidad de seguir creciendo profesionalmente.
Sin embargo, también implicaría mayor estrés y el tener que ir a trabajar a 100km de tu ciudad, por lo que verías menos a tu familia.
¿Qué deberías hacer en este caso?
¿Aceptar la oferta o quedarte en tu puesto actual?
La respuesta es que depende.
Depende de tus prioridades, de lo que más te importe en este momento de tu vida:
- Si para ti es más importante el tener dinero y el éxito profesional que el llevar una vida relajada y pasar tiempo con tus hijos, deberías aceptar la oferta
- Si por el contrario, la calma, la paz interior, y la familia están por delante, deberías rechazarla
Como sabes, tus valores principales te indican cuáles son tus prioridades.
Y por eso pueden serte muy útiles a la hora de tomar este tipo de decisiones difíciles.
Cómo tomar decisiones difíciles usando los valores
- Usa “El valor de los valores” para identificar tus 5 valores fundamentales
- Ordena tus 5 valores fundamentales del más importante al menos importante
- Pon por escrito la decisión que tienes que tomar. Importante: ¡sé específico! Es decir, no escribas «tengo que decidir qué hacer con mi vida» sino «tengo que elegir a qué me voy a dedicar cuando acabe la carrera de arquitectura» o «tengo que ver si me conviene aceptar el puesto de director de sucursal que me han ofrecido»
- Haz una lista de todas las opciones que tienes a tu disposición
- Evalúa esas opciones en base a tus valores fundamentales. ¿Cuál de ellas está más alineada? ¿Qué opción te permitiría satisfacer esos valores de una manera más efectiva? Las conclusiones a las que llegues haciendo esta reflexión te ayudarán a determinar qué es lo que más te conviene hacer
Aplicación práctica #4: Conseguir tus objetivos
Muchas veces nos marcamos objetivos que van en contra de nuestros valores principales, bien porque el qué no es verdaderamente importante para nosotros o porque el cómo es incongruente con nuestras creencias.
Por ejemplo, puede que después de ir a una conferencia sobre negocios online te hayas puesto como meta facturar 1 millón de euros a pesar de que el tener dinero no es algo prioritario para ti.
O quizá en tu caso ganar mucho dinero sí que es uno de tus valores fundamentales, pero para conseguirlo te estás matando a trabajar 12 horas al día y estás poniendo en riesgo tu salud a pesar de que sentirte bien es algo que tú consideras fundamental.
El problema es que ir en contra de tus propios valores siempre es un error, porque significa ir en contra de ti mismo.
Y cuando vas en contra de ti mismo sólo pueden pasar dos cosas:
- Que te auto-sabotees, porque inconscientemente no quieres tener éxito
- Que consigas tu objetivo, pero que a pesar de tener éxito te sientas fatal contigo mismo porque has traicionado tus creencias
En mi experiencia, si de verdad quieres conseguir tus objetivos, primero debes asegurarte de que están alineados con tus valores fundamentales (o como mínimo, de que son compatibles y no entran en conflicto).
De esta manera, no sólo te resultará mucho más fácil alcanzarlos, porque tu subconsciente estará de tu lado y contarás con toda la fuerza y motivación del que sabe que está haciendo lo correcto, sino que además te sentirás profundamente satisfecho cuando llegues a tu destino.
Lo siento, pero no vas a hacerte multimillonario ni a cambiar el mundo como Elon Musk si lo más importante en tu vida son la salud, la tranquilidad y las relaciones familiares.
Para conseguir esos objetivos necesitarás otro tipo de valores, como la determinación, la perseverancia o la influencia.
Y hasta que no los tengas, tu camino será cuesta arriba.
Cómo conseguir tus objetivos usando tus valores
- Usa “El valor de los valores” para identificar tus 5 valores fundamentales
- Define por escrito tu objetivo
- Identifica los valores que necesitarías para conseguir ese objetivo
- Compáralos con tus 5 valores fundamentales
- Si difieren mucho o son incompatibles, tienes 3 opciones para alinearlos:
- Cambiar de objetivo
- Cambiar la manera de conseguir ese objetivo
- Cambiar tu sistema de valores
- Una vez que tu objetivo esté alineado con tus valores fundamentales, diseña un plan de acción para asegurarte de que esos valores van a estar presentes en tu día a día
Conclusión
En este artículo te he explicado qué son para mí los valores y por qué son importantes, he compartido contigo mi método favorito para identificar los tuyos (sin usar una lista de valores), y te he mostrado varias maneras de aplicarlos en tu día a día.
Ahora sólo espero que toda esta información no caiga en saco roto, y que la utilices para crear una vida a tu medida.
Dicho esto, te informo de que lo que te he contado en este post es sólo una breve introducción.
Los valores son una herramienta muy potente, con mucha más «chicha» de lo que parece y con un montón de aplicaciones prácticas más allá de las que te he enseñado.
De ahí que haya personas como Simon Dolan que han dedicado toda su vida a estudiarlos.
Por eso, si quieres aprender más sobre los valores o profundizar en algún aspecto en concreto, te recomiendo que eches un vistazo a los productos que ofrece David Alonso a través de su empresa: Coaching x Valores.
Estoy seguro de que encontrarás algo interesante 😊